• Rodrigo Unda

Carta: Mujercitas de Louisa May Alcott

Unión familiar, aprendizaje, amor y más en una lectura recomendada a todos los géneros y edades.


Louisa May Alcott

Fue una escritora estadounidense, mundialmente reconocida por su novela Mujercitas (1868). Desde joven escribió relatos y poemas, publicando sus textos en algunas revistas usando seudónimos, tales como A.M Barnard y Flora Fairfield. Mujercitas, novela inspirada en su infancia, salió en dos tomos separados, ya que ante el éxito del primero y la insistencia del público por una segunda parte, Alcott decidió continuar la historia. Actualmente, venida en un solo tomo, esta obra ha sido llevada al cine en repetidas ocasiones, además de haber sido traducida a más de 50 idiomas.

En esta edición encontraremos únicamente el primer tomo de toda la historia, con las hermosas ilustraciones realizadas por María Hesse.


Después de marcharse a la guerra, el señor March dejará a sus cuatro hijas en casa con su madre, su tía y sus amigos. Meg, Jo, Beth y Amy, son muy distintas en personalidades, sin embargo, eso no las limitará a quererse, ayudarse y apoyarse en lo que sea necesario. Juntas tendrán que comprender y aceptar los cambios que conlleva ser alguien en el mundo, y lo más difícil de todo, crecer.



Decidí leer esta novela después de haber visto la película que salió el año pasado dirigida por Greta Gerwig. Una vez que salí de la sala de cine me propuse leerlo porque me parecía una historia revolucionaría, divertida y alentadora. Sin duda alguna puedo decir que la novela, al igual que la película logran transmitir el amor de hermanas, la emoción que uno puede sentir ante acciones simples o ante situaciones adversas.


Cuando compré esta edición, que la portada fue un gran factor en la decisión, no sabía que solo incluiría la primera parte de la historia completa. En parte me enoja, pero al mismo tiempo no me arrepiento, ya que las ilustraciones y el encuadernado del libro están realizadas de manera excelente.


En cuanto a la historia, me doy cuenta del porqué la lectura fue tan revolucionaria en la época en la que salió (1868). Es una historia que demuestra la rebeldía de una joven hacía el sistema en el que vive, tan injusto que hasta prefiere ser considerada hombre para poder sobresalir y poder disfrutar de lo que tiene. Así mismo el amor familiar que hay entre hermanos, hijos y padres.


Me conmovió mucho el amor de la señora y el señor March, que en mi opinión, tienen una forma correcta, digna y cariñosa de educar a sus hijas. Con unas lecciones asombrosas, inteligentes y divertidas, las niñas van creciendo y descubriendo las consecuencias de sus acciones. Me parece una novela que todos los niños deberían de leer, no solo para disfrutar del coraje de Jo, o la amabilidad de Beth, o la elegancia de Meg, o los aprendizajes de Amy, sino para poder sumergirse en una historia que nos removerá lo más profundo de nosotros.


Es una lectura bastante ligera y muy bien narrada. Ahora comprendo porqué la gente de ese entonces insistió tanto en una segunda parte, ya que con el desenlace de la primera te quedas con ganas de conocer más acerca de las hermanas y su crecimiento.



Si tienes hijos, hermanos o hermanas pequeñas, este libro es un excelente regalo, o también un valiosísimo préstamo. Y no importa si ya estás grande, esta lectura es para todas las edades y todos los géneros, asegurando unas tardes de lectura emocionantes y divertidas. Te recomiendo ampliamente este libro.


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© 2020 CARTAS DE UN LECTOR · POR RODRIGO UNDA