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Carta: Los Fantasmas de Fernando de Jaime Alfonso Sandoval

Todos tenemos fantasmas guardados en nuestro interior, solo hay que encontrar el momento correcto para liberarlos. Hermosa novela juvenil de Jaime Alfonso Sandoval.



Nació en San Luis Potosí y vive en la Ciudad de México. Estudió cine, pero se ha dedicado sobre todo a escribir, especialmente para niños y jóvenes. Muchos de sus libros han ganado prestigiosos premios de literatura infantil y juvenil, y ha sido nombrado en la lista de honor White Ravens (Múnich). Algunas de sus obras se han traducido al francés, neerlandés y braille. Con Planeta lector ha publicado La tienda del señor Rigo y Lentes para toda ocasión.

 

Fernando está convencido de que tiene la peor suerte del mundo: murió su perro, se quedó sin escuela, lo dejó su novia, se fracturó la mano y, para colmo, está por heredar un hotel abandonado que ha pertenecido a la familia de su padre, a quien no ha visto en años y quien se encuentra muy enfermo. Como no tiene nada que perder, decide acompañar a su tía Queta y a su primastra Catalina a Costaverde para recibir la herencia. En medio de aquel viaje, lleno de secretos, recuerdos e historias de fantasmas, Fer desarrollará una amistad que lo cambiará profundamente. Pero nada es lo que parece.


Jaime Alfonso Sandoval fue un autor al que releí muchísimo en mi infancia con su novela Padres Padrísimos SA. Me reencontré con él en Mexicoland y sabía que necesitaba leer más de su trabajo. Los Fantasmas de Fernando fue la opción que elegí y decidí compartirla con todos ustedes mediante una Lectura Conjunta. En la cual pudimos contar con Jaime Alfonso para aclarar dudas y comentarle sobre nuestras emociones.


Sabía que esta novela es juvenil, pero siempre encuentro que en este tipo de novelas hay un impacto hacia su publico objetivo, así como a los más grandes. Cuenta con temas relevantes y actuales.


Disfruté mucho el entusiasmo inicial de la historia, cada capítulo me dejó con ganas de más. Como humanos nos encanta la tragedia ajena (por algo nos gusta ver esos videos de gente cayéndose), así que cuando Fernando empieza a dramatizar sus problemas y a exagerar sus emociones, pude divertirme. Aun así, me gusta que no minimiza dichos problemas. Puedo verlos como algo banal, pero al mismo tiempo comprendo como afectan a Fernando.


Al ser capítulos pequeños, la lectura es ligera y rápida. Consecuentemente las emociones que fui experimentando, cambiaron constantemente. Momentos muy divertidos, pero también algunos emotivos. Esto se debe al ir conociendo dos historias, la del Fernando actual esperando a heredar el hotel y a Fernando de pequeño en su “roadtrip” con su papá.


Fui adentrándome en la vida de los personajes y comprendiendo sus actitudes. Poco a poco se iban revelando más secretos que nuestro protagonista guardaba de manera intencional, así como los que escondía inconscientemente. Todo acompañado de frases tan memorables como metafóricas, que me hicieron mucho sentido y me hicieron querer guardarlas por siempre.


Comprendí el dolor de un hijo al saber que sus padres se divorcian, también de la influencia que tienen los adultos en los más pequeños. Todo creando un ambiente de confusión y miedo.


Algo que me hizo disfrutar más la historia es que no solo pude empatizar con Fernando y sus problemas, sino también con el papá. No justifico ni apruebo la mayoría de sus actitudes y acciones, pero comprendí su tristeza al no poder controlarse a si mismo, el no poder salir d